En cuanto tocó la sirena saló corriendo de la clase. Quería verle, aclararlo todo...
Allí estaba, con su sonrisa la cual tanto le gustaba. Se quedaron un momento mirándose pensando si cada uno sabia lo que creian que sabia.
Se acercó hasta llegar a su lado.
-Hola.-Tan solo fue un susurro, lo suficiente para que la escuchara.
-Ya estas mejor.-Dijo poniendole el pelo detrás de las orejas. Se sentió extraña.
-Si, mucho mejor. He recuperado hasta la memoria.-Intentó infatizar la palabra memoria.
-¿Te acuerdas de todo?-Parecía sorprendido y feliz a la vez.
-No te hagas el tonto...-Estaba cansada de la situación.-...sé que lo sabes.
Miró hacia el suelo. Sabía que no podía verla...sabía lo que le iba a decir.
-Yo...verás, Bella, tienes que saber que estoy esforzándome mucho.-La sangré huyó de su rostro y el cual se volvió más palido que de costumbre. Él seguía mirando hacia el suelo.
Entonces levantó la cabeza, puso sus manos sobre sus orejas. Estaban calientes. Cerró los ojos y...lentamente posó sus labios sobre los de Bella.
Sin palabras se dejó llevar como si de una muñeca se tratara.
Lentamente, como si de una pluma se tratase, un rojo y corto lazo cayó al suelo, al mismo tiempo sus labios volvieron a chocar como la marea choca con las rocas.
El lazo rojo cayó al suelo, mi lazo rojo.
1 comentario:
Me pareció que el número 22 era bonito para terminar la hisotoria, espero que os haya gustado, se ha hecho pesada pero...al fin llegó el final jajaja!! GRACIAS A TODOS LOS QUE ME SEGUISTEIS
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