Estábamos en la playa. La suave brisa recorría nuestro rostro y enredaba nuestro pelo. Estábamos tumbados sin miedo a miradas indiscretas. Era verano. El sol ya estaba poniéndose cuando le vi. Paseaba solo, por la orilla. Contemplé durante un tiempo como sus perfectos pies salían y entraban en el agua con el movimiento de las olas. Se paró a escasos metros de mí. Me miró fijamente. Sostuve su mirada.
Mi compañera se fue hacía rato. Estábamos los dos solos en aquella playa desierta. Me concentré en sus ojos, como intentando leer algo en ellos. Él se giró y siguió en la orilla mirando hacía alguna parte de horizonte.
Me desplacé hacía él. Su fina piel y sus ojos rasgados me llamaron la atención. Me quedé observándole descaradamente. Pasó el tiempo. Un último rayo de sol iluminó su rostro, tan fino como el marfil. Me quedé inmóvil cuando se acercó a mí.
Estaba a escasos centímetros de mis labios. No le conocía de nada y, aun así, me entraron ganas de besarle. Su aliento parecía gélido. Su rostro era fino, demasiado fino para ser el de un humano. Sus manos era grandes y sus dedos alargados...entonces me fijé en sus orejas y me quedé en blanco.
Estaba soñando. Sí...todo era un sueño. Dentro de poco me despertaría en la playa, junto a Sonia...Pero no era así. Una parte de mí insistía en que no podía ser real y otra, en cambio, le hacía daño la sola idea de despertar y ver que la perfección no existía. Me quedé hundida en mis pensamientos. Miré al horizonte.
-Hola.-Dijo secamente aquel desconocido. Me sonrojé solo de pensar que podía existir.
-H...hola.-Los nervios, como siempre, me volvieron a fallar.- No eres de por aquí, ¿verdad?-Por fin lo solté.
-No, la verdad es que no sé cómo he llegado hasta aquí.-Parecía confuso y desorientado.
-Pero hablas mi idioma...-Se me escapó el pensamiento.
-Ah...¿crees que por ser elfo tengo un idioma diferente?-Su voz sonaba tan melodiosa que no me hubiera importado que hubiese sido un monstro. Busqué su mirada, tan cercana a la mía. Sus ojos claros...como el cielo, o como el mar.
-Elfo...¿de dónde vienes? hay tantas leyendas que creí que no eran ciertas...y ahora todas las mentiras están ante mí convertidas en una sola persona...-Un brillo de admiración recorrió mis ojos. Era tan evidente que le amaba al hablar con él que me daba vergüenza pronunciar cada palabra.
-Me llamo braind y vengo del mar. No sé como llegué a parar aquí.-Me quedé perpleja cuando mi parte racional se despertó de repente. Me di cuenta de lo absurdo de la situación y de que era imposible que aquella persona de la que me había enamorado fuera de otro mundo. Y la sola idea de imaginármelo salir del mar como un pez me pareció ridículo.
-Es imposible.-Fue el resumen de lo que pensaba.
-¿Imposible? No...
-Sí, si lo fueras de verdad no se lo dirías a cualquiera que se te acercara.-Sostuve su mirada y aguante las ganas que tenía de besarle.
-Es que tú no eres una cualquiera.-Me quedé sin respiración y mi corazón estuvo a punto de salirse de mi pecho.-Ahora entiendo porque he venido.-Su fina mano rozó mis mejillas. Me quedé mirándole cuando las estrellas iluminaron nuestros rostros y una bella luna salió para saludarnos.
-¿Por...por qué?-Apenas podía hablar, estaba como imnotizada.
-Por que el destino me ha llevado hasta ti. Porque...-Sus ojos me habían capturado de una red que no sabía si podía salir algún día. Era tan poco real aquello...que tuve miedo de despertar.-...porque te quiero.
Sus labios se fundieron con los míos. Una extraña confusión llenó todo mi ser. No nos conocíamos...o eso yo creía. Estuvimos toda la noche paseando de un lado a otro sin importar las celosas miradas, ni las riñas por la hora al llegar a casa. Sin importar el mundo entero.
Al día siguiente tube miedo de despertarme. Pero él estaba a mi lado, en aquella mugrienta cabaña. Le miré feliz. Me daba igual que fuera un elfo...Hasta aquel día en que estuvimos hablando.
1 comentario:
k guay... me encantan los elfos... son mis personajes preferidos de todas las historias!! ^_^ sigo leyendo la segundaparte... k tengo muxas gaans!
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